Los resultados de la EHPM 2025 revelan una consolidación del modelo de vivienda en El Salvador, donde el 95.1% de los hogares reside en casas independientes.
El informe del Banco Central de Reserva destaca una mejora significativa en la durabilidad de los materiales: el 79.4% de las viviendas a nivel nacional ya cuenta con paredes de concreto o sistemas mixtos, cifra que se eleva al 89% en las zonas urbanas.
Asimismo, el acceso al patrimonio familiar muestra un avance positivo, registrando que el 55.3 % de las familias salvadoreñas es propietaria de su vivienda, un hito que refleja mayor estabilidad financiera y seguridad jurídica para más de la mitad de la población.
La encuesta también subraya una transición hacia materiales más resistentes frente al cambio climático, con un uso extendido de techos de lámina metálica que alcanza el 69.3% en el área rural. La expansión de pisos de ladrillo cerámico y cemento en lugar de tierra batida ha sido fundamental para elevar los estándares de salud y calidad de vida.
Estos indicadores habitacionales, sumados al auge de la construcción que reportó un crecimiento del 11.7% en el consumo de cemento este año, confirman que El Salvador atraviesa un proceso de modernización de su parque habitacional, donde la resistencia estructural y la propiedad privada se mantienen como las principales aspiraciones y logros de las familias salvadoreñas.
