La política de seguridad alimentaria e industrial ejecuta un agresivo plan de contingencia hídrica para blindar el ciclo agrícola ante las alertas climáticas globales. Óscar Domínguez, viceministro de Agricultura y Ganadería (MAG), anunció la aceleración y expansión de 60,000 manzanas de maíz bajo sistemas de riego móvil y punteras de perforación profunda.
La iniciativa responde directamente a las proyecciones de la NOAA que anticipan la consolidación del fenómeno de El Niño para junio, lo que provocaría una severa contracción de las lluvias en el corredor seco a partir de julio y durante el periodo crítico de la canícula en este 2026. El plan de mitigación, coordinado junto a la FAO y el Programa Mundial de Alimentos (WFP), busca anticipar los calendarios de siembra para garantizar el abastecimiento del mercado mayorista y la estabilidad de precios frente al consumidor final. En paralelo a la infraestructura de riego, el MAG contrarresta los choques logísticos internacionales generados por el encarecimiento del petróleo y los bloqueos en el estratégico estrecho de Ormuz, los cuales han complicado la importación de urea y fertilizantes tradicionales según la corporación Coexport.
La estrategia gubernamental se apalanca en la red de salas de venta AGROCENTAS y en la puesta en marcha de fábricas estatales de biofertilizantes de bajo costo, proveyendo al sector productivo a gran escala de insumos alternativos para mantener la competitividad y la resiliencia operativa del agro salvadoreño.
