El Salvador continúa promoviendo su potencial dentro de la industria de las bodas de destino, un segmento turístico que genera un importante impacto económico y que encuentra en el país condiciones favorables como la diversidad de escenarios, las distancias cortas y la conectividad entre destinos.
De acuerdo con datos citados por representantes del sector, el turismo de bodas movilizó más de $32,200 millones a nivel global durante el último año, consolidándose como una de las ramas con mayor dinamismo dentro de la industria turística.
Erick de Abreu, especialista en bodas de destino, señaló que este tipo de turismo genera beneficios para una amplia cadena de valor, ya que los visitantes suelen permanecer varios días en el destino y demandan servicios relacionados con hospedaje, transporte, gastronomía, recreación, floristería, belleza, música y organización de eventos.
Según el experto, uno de los principales atractivos de El Salvador es la posibilidad de combinar diferentes experiencias turísticas en trayectos cortos, permitiendo a los visitantes conocer diversos destinos durante su estadía.
Por su parte, la directora ejecutiva de la Corporación Salvadoreña de Turismo (Corsatur), Alejandra Durán, destacó que una parte significativa de la inversión asociada a este tipo de eventos permanece en la economía local, beneficiando a múltiples sectores vinculados al turismo.
Durán también señaló que los asistentes a bodas de destino suelen registrar niveles de gasto superiores a los de un turista convencional y que este tipo de experiencias contribuye a fortalecer el vínculo de los visitantes con el país, incentivando futuras visitas.
Como parte de la estrategia para promover este segmento, entre el 14 y el 18 de junio se estará desarrollando el Beloved Wedding Summit, un encuentro que reúne a más de 100 organizadores de bodas provenientes de Europa, América Latina y Asia para conocer la oferta turística y de servicios disponible en El Salvador.
