El Salvador subió seis posiciones en el Índice Global de Poder Blando 2026 (Global Soft Power Index), alcanzando la casilla 76 entre 193 naciones evaluadas.
El estudio, elaborado por la consultora británica Brand Finance, mide la capacidad de una nación para influir a través de la atracción y la cultura en lugar de la coerción.
Este ranking, basado en encuestas a más de 150,000 personas en 100 mercados distintos, destaca que el país ha entrado oficialmente en el Top 10 de América Latina, reflejando un avance sostenido en la percepción internacional sobre su gobernanza, seguridad y potencial turístico.
El repunte salvadoreño, que el año pasado ya había saltado 32 puestos, se debe en gran medida a la nueva narrativa de país impulsada por las mejoras en seguridad pública y el dinamismo del sector comercial.
Estos factores han sido decisivos para fortalecer la confianza de inversionistas y atraer un flujo creciente de visitantes extranjeros.
Cancillería resaltó que este posicionamiento, además de un reconocimiento diplomático, es una herramienta estratégica para profundizar alianzas y atraer inversiones.
Al situarse por encima de la media regional en indicadores de influencia, El Salvador reafirma su transformación como un destino competitivo para los negocios y la cultura, proyectando una estabilidad que facilita la cooperación internacional y el desarrollo social inclusivo en el mediano plazo.
