En el marco de la 16.ª Asamblea General de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), el director de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM), Daniel Álvarez, reafirmó el compromiso del país con una transición energética soberana.
La meta nacional es ambiciosa: triplicar la capacidad instalada de fuentes limpias para que, al cierre de la década, el 99% de la matriz eléctrica salvadoreña provenga de recursos renovables como la geotermia, el sol y el agua. “La transición energética en El Salvador también tiene un profundo componente social.
A través del Programa de Acceso Universal a la Energía Eléctrica, estamos conectando sueños y esperanza, con el compromiso de electrificar el 100 % del territorio nacional antes de 2030, garantizando que ninguna comunidad quede sin este recurso”, comentó Álvarez.
Esta hoja de ruta no solo busca la sostenibilidad ambiental, sino que es una estrategia de seguridad nacional.
Al reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados, el país se blinda ante la volatilidad de los precios internacionales del petróleo, garantizando tarifas más estables para los hogares y la industria.
Durante el encuentro, que reunió a más de 1,500 líderes mundiales, El Salvador destacó por sus marcos regulatorios modernos que han logrado atraer inversiones superiores a los $3,000 millones proyectados para el próximo quinquenio.
