El país se ha consolidado como el destino estratégico para proyectos de energía limpia en Centroamérica, gracias a su ubicación geográfica privilegiada y a un marco legal de vanguardia.
Según datos de la compañía Trinergy Ecosystem, basados en registros de la SIGET, el 97% de las plantas de generación eléctrica del país son ahora fotovoltaicas.
Actualmente, la fuente solar aporta el 21.1% de la producción energética nacional, con una capacidad instalada de 633 megavatios (MW), fortaleciendo la soberanía energética y reduciendo la dependencia de combustibles fósiles.
Este dinamismo es impulsado por la Ley de Fomento para el Uso de la Energía Renovable, aprobada en octubre de 2025, la cual establece incentivos fiscales clave como la exención del IVA en la adquisición de sistemas de generación y almacenamiento.
Óscar Funes, CEO de Trinergy Ecosystem, destacó que esta legislación es una herramienta fundamental para que las empresas nacionales y extranjeras migren hacia modelos de autoconsumo más competitivos y eficientes. La ley no solo optimiza los costos operativos del sector productivo, sino que posiciona al país a la vanguardia de las tendencias globales de sostenibilidad y descentralización energética.
