En una reciente conferencia de prensa, la directora de Comunicaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack, reconoció que la economía de El Salvador se expande a un ritmo superior al proyectado, impulsada por una inversión histórica en construcción, remesas récord y una mejora sustancial en la seguridad.
Kozack destacó que el Gobierno ha logrado reducir el déficit fiscal mediante una estrategia de sostenibilidad que ha permitido, por segundo año consecutivo, un presupuesto general autofinanciado de $10,555.6 millones para 2026, eliminando la necesidad de deuda adicional para gasto corriente.
Este avance técnico es parte de las revisiones del acuerdo de 40 meses bajo el Servicio Ampliado del Fondo (SAF), que otorga al país acceso a un tramo de $1,400 millones para fortalecer la confianza de los inversionistas.
La vocera del organismo multilateral subrayó que la implementación de leyes como la de Estabilidad del Sistema Financiero y la de Sostenibilidad Fiscal han sido claves para generar una agenda estructural ordenada. Según analistas de Exor Latinoamérica, el respaldo conjunto del FMI, Banco Mundial, BID, BCIE y CAF, que suman un paquete global de $3,500 millones, funciona como un potente indicador de confianza internacional.
“El hecho de que estos organismos colaboren simultáneamente refleja que El Salvador es percibido como un socio confiable capaz de ejecutar reformas profundas”, señalaron. Con un crecimiento interanual del presupuesto del 9.2% sin financiamiento externo, el país se posiciona como un referente regional en disciplina fiscal y atracción de inversión extranjera directa, validando el giro económico emprendido por la actual administración.
