El Salvador cerró el 2025 con un hito sin precedentes en su sector automotriz, al registrar $1,298.9 millones en importaciones de vehículos y accesorios, la cifra más alta desde que el Banco Central de Reserva (BCR) tiene registro.
Este monto representa un sólido crecimiento del 19% en comparación con 2024, lo que equivale a una inyección adicional de $211.9 millones en bienes de transporte para el mercado local.
El reporte destaca que, en la última década, este rubro se ha triplicado, evidenciando una expansión sostenida de la capacidad adquisitiva y la modernización del parque vehicular nacional.
El dinamismo fue impulsado tanto por vehículos particulares como por automotores de carga, los cuales se posicionaron como el cuarto producto más importado del país, con $475.03 millones.
En cuanto al origen de estas unidades, China se consolidó como el principal proveedor con una participación del 22%, experimentando un crecimiento exponencial del 55% anual gracias a la llegada de nuevas marcas tecnológicas.
Estados Unidos y Japón se mantuvieron como socios estratégicos clave, al proveer vehículos usados y marcas tradicionales de alta demanda.
El histórico récord dinamiza la logística comercial del país, demostrando la capacidad para aumentar las importaciones, como también ayuda a fortalecer la movilidad de los salvadoreños y el transporte de mercancías, pilares fundamentales para el desarrollo económico del país en 2026.
