El gobierno de El Salvador dio un paso estratégico en su conectividad interna con la inauguración del moderno Aeródromo El Zapote, ubicado en San Francisco Menéndez, Ahuachapán.
Con una inversión superior a los $2.3 millones, ejecutada por el Ministerio de Obras Públicas, esta infraestructura se posiciona como un nodo clave para la aviación general, facilitando el acceso a destinos turísticos de alto valor como la Barra de Santiago y Garita Palmera.
El proyecto incluyó la pavimentación de una pista de un kilómetro, sistemas de iluminación para operaciones seguras y la construcción de oficinas de Migración y Extranjería, integrando este punto a la modalidad de Cielos Abiertos para potenciar la movilidad regional.
Más allá del turismo, El Zapote fortalece la red aeronáutica nacional al habilitar capacidades para emergencias médicas y vuelos de entrenamiento, descongestionando los aeropuertos principales. Esta obra forma parte de un plan maestro de modernización que incluye el Aeródromo El Jagüey y el futuro Aeropuerto Internacional del Pacífico.
Al intervenir más de 59,000 metros cuadrados con estándares de seguridad operacional, el Gobierno reafirma su apuesta por convertir a El Salvador en un hub logístico donde la movilidad aérea sea una herramienta de desarrollo territorial, reduciendo tiempos de traslado y atrayendo inversiones hacia la zona costera occidental del país.
