Tras un periodo de ajustes que conllevó entre 10,000 y 12,000 puestos de trabajo en los últimos cuatro años, la industria textil de El Salvador prevé que 2026 marcará el inicio de su recuperación.
Según la Cámara de la Industria Textil (Camtex), el sector muestra señales claras de estabilización: la caída de las exportaciones se redujo drásticamente de un 18% en 2023 a un 4.6% al cierre de 2025. Actualmente, la industria sostiene 63,000 empleos directos y proyecta un crecimiento de entre el 2% y 3% para el nuevo año.
El principal motor de este optimismo es el acuerdo de comercio recíproco anunciado con Estados Unidos en noviembre de 2025, el cual busca eliminar aranceles y fortalecer las cadenas de suministro regionales (nearshoring).
El Salvador, posicionado como el proveedor número 11 de prendas para el mercado estadounidense, espera que la formalización de este tratado reactive pedidos que las marcas internacionales mantuvieron “en pausa” durante 2025.
Con una apuesta por productos de mayor valor agregado, como ropa técnica y deportiva, el sector busca capitalizar su cercanía geográfica y estándares de sostenibilidad para atraer nuevas inversiones y recuperar la fuerza laboral perdida.
