La colonia San Benito se transformó este fin de semana en un epicentro cultural para celebrar el décimo aniversario de la Nuit Blanche El Salvador. El evento, inspirado en el festival parisino y organizado por la Alianza Francesa desde 2016, reunió a miles de personas en un circuito que integró a más de 32 espacios, entre museos, galerías, centros culturales y restaurantes.
Sergio Alfaro, productor general del evento, destacó que lo que inició como un experimento para fomentar la apropiación del espacio público, hoy es una tradición consolidada que ha llegado a congregar hasta 20,000 asistentes en sus ediciones más concurridas.
Esta edición reafirmó la espontánea tradición de los asistentes de vestir de blanco, convirtiendo las calles en un lienzo que celebra la creatividad contemporánea.
Desde su debut, cuando la asistencia superó seis veces las expectativas iniciales, la Noche Blanca ha evolucionado de ser un recorrido por diez centros culturales a convertirse en una robusta red de colaboración público-privada.
Los organizadores estiman que la afluencia de este año osciló entre los 10,000 y 15,000 visitantes, quienes disfrutaron de música en vivo, exposiciones de artes visuales y una variada oferta gastronómica.
Alfaro subrayó que el objetivo primordial sigue siendo sacar el arte de los museos para democratizar el acceso a la cultura y permitir que la ciudadanía se reencuentre con su ciudad a través del placer estético. Con esta década de historia, la Nuit Blanche se ratifica como el evento de gestión cultural urbana más importante del país, promoviendo un San Salvador más conectado, seguro y artísticamente diverso.
