La Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena instó a los productores nacionales a anticipar la siembra de granos básicos para la última semana de abril y los primeros días de mayo.
Mateo Rendón, coordinador de la gremial, explicó que esta medida busca aprovechar el inicio temprano de las lluvias y garantizar la madurez del maíz y el frijol antes de que inicie una canícula prolongada, prevista entre julio y agosto.
La sugerencia, respaldada por la Asociación Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA), propone un “cambio de cultura” para mitigar los efectos del cambio climático y evitar una posible escasez de alimentos a finales de año, ante un panorama de invierno irregular que amenaza la producción nacional.
Sin embargo, la propuesta ha generado debate en el sector.
La Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO) advirtió que sembrar en abril es “arriesgar la semilla”, argumentando que las tormentas aisladas no garantizan la humedad necesaria en el suelo debido a la rápida evaporación por las altas temperaturas.
Pese a las opiniones divididas, el consenso es que El Salvador enfrenta un desafío crítico en su soberanía alimentaria, tras reportar una caída del 20.9% en la producción de granos en las últimas dos décadas. En este contexto, la decisión de cada productor será clave para estabilizar los precios de la canasta básica y asegurar el abastecimiento en los mercados para el cierre del 2026.
