Un estudio especializado elaborado por la firma de software bancario Temenos y la consultora PCMI reveló que aproximadamente el 45 % de los pagos digitales minoristas en la región se liquidan de forma instantánea. El informe proyecta que esta proporción alcanzará el 60 % para 2030, impulsada por un volumen de operaciones inmediatas que se multiplicó por 130 entre 2017 y 2024, pasando de 620 millones a 79,800 millones de transacciones anuales.
El desarrollo del ecosistema muestra marcadas disparidades operativas según el marco regulatorio y la infraestructura de cada mercado. Casos avanzados como el sistema Pix del Banco Central de Brasil lideran el volumen mundial con 373 transacciones per cápita anuales, mientras que esquemas como SINPE Móvil en Costa Rica redujeron los retiros en cajeros de 170 a 90 millones en el periodo 2019-2024. Por su parte, economías como Colombia y Perú implementan reformas de interoperabilidad centralizada con la plataforma Bre-B y TAPP, buscando masificar los cobros bancarios desde dispositivos móviles sin comisiones para los usuarios.
Adicionalmente, la penetración de las empresas fintech y los neobancos en los rieles de pago ha transformado el mercado transfronterizo de remesas, capturando el 65 % del valor global de estos flujos. Esta competencia redujo el costo promedio del envío de remesas hacia la región de un 8 % en 2016 a un 3 % hacia 2025. Especialistas de Temenos enfatizan que el desafío inmediato para la banca latinoamericana en este 2026 radica en la homologación de normativas entre países para habilitar transferencias internacionales inmediatas con tipos de cambio competitivos y trazabilidad garantizada.
