El Salvador cerró 2025 con una expansión significativa en el uso de instrumentos financieros. Según el Observatorio de la Defensoría del Consumidor, el número de tarjetas de crédito en circulación alcanzó los 1.57 millones, un crecimiento del 11.3% respecto al año anterior.
Al cierre de enero de 2026, la tendencia se mantiene al alza con 1.59 millones de plásticos vigentes, consolidando a la tarjeta de crédito como una herramienta de liquidez inmediata para las familias salvadoreñas. Este dinamismo también se reflejó en el número de deudores, que por primera vez en la historia del país superó la barrera del millón de personas en noviembre pasado.
A pesar del crecimiento en el volumen de tarjetas, la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2025 revela que persiste una brecha de género y un marcado temor al endeudamiento. Mientras que el 15.4% de los hombres utiliza este recurso, solo el 7.1% de las mujeres posee una tarjeta.
Ante este escenario, la Defensoría del Consumidor enfatiza la importancia de utilizar el crédito de manera planificada y bajo un presupuesto estricto. La institución recuerda que la tarjeta debe verse como un medio de pago y no como un ingreso adicional, recomendando guardar siempre los comprobantes para gestionar reclamos efectivos. Este auge crediticio subraya la necesidad de fortalecer la educación financiera para que el crecimiento del sector se traduzca en bienestar y no en sobreendeudamiento.
