La solidez del sistema financiero salvadoreño se reafirma al cierre del primer bimestre de 2026. Según datos de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF), la cartera de créditos total ascendió a $21,056.8 millones, impulsada por un dinamismo constante en la banca comercial, bancos cooperativos y sociedades de ahorro y crédito (SAC).
Solo durante el mes de febrero se inyectaron cerca de $989 millones en nuevos financiamientos, una cifra que subraya el papel del crédito como motor de la actividad económica. El consumo personal, el comercio y la adquisición de vivienda continúan liderando la demanda, concentrando más del 50% de la cartera bancaria total.
El desglose de la SSF revela que la banca concentra el 91.4% del mercado crediticio. Destaca el crecimiento de sectores estratégicos como la industria manufacturera, con un saldo de $1,796 millones, y la construcción, que ya supera los $1,426 millones, cifras que guardan relación con el auge inmobiliario que reportamos recientemente.
Por su parte, los bancos cooperativos y las SAC mantienen un enfoque sólido en el financiamiento de servicios y transporte. Con un flujo mensual cercano a los mil millones de dólares, el sistema financiero no solo apoya el consumo de los hogares, sino que garantiza la operatividad y expansión de las empresas, consolidándose como la principal fuente de combustible para el desarrollo económico del país en 2026.
