El Ministerio de Turismo (MITUR) y el sector privado han lanzado una estrategia conjunta para posicionar a El Salvador como un destino predilecto para bodas internacionales (Destination Weddings).
Aprovechando los paisajes escénicos de volcanes, lagos y playas, el país busca captar una porción de este mercado de alto gasto, que dinamiza múltiples rubros como hotelería, banquetes, fotografía y transporte. Esta apuesta incluye la profesionalización de proveedores locales para cumplir con las exigencias de parejas extranjeras y de la diáspora que buscan celebraciones únicas.
Al diversificar la oferta turística hacia este nicho, el país no solo aumenta el ingreso de divisas, sino que extiende la permanencia promedio de los visitantes, generando un impacto positivo en toda la cadena de valor del sector servicios.
