A pesar de las inversiones millonarias en herramientas avanzadas, el 60% de las brechas de seguridad actuales involucran el factor humano y configuraciones inadecuadas, según el Data Breach Investigations Report 2025. Expertos de SISAP advierten sobre la proliferación de “fallas silenciosas” que permiten a los atacantes actuar como usuarios legítimos dentro de los sistemas sin disparar alarmas.
Estuardo Alegría, Gerente de Servicios Profesionales de SISAP, explica que un solo fallo imperceptible puede obligar a una organización a detener sus operaciones por completo. Para combatir esta vulnerabilidad, las empresas están recurriendo a ejercicios de Red Team (simulación de amenazas), donde profesionales de ciberseguridad piensan como atacantes para identificar debilidades antes de que sean explotadas por cibercriminales.
La simulación realizada recientemente en una empresa latinoamericana reveló que, aunque contaban con licencias vigentes y protocolos robustos, una mala configuración en la implementación fue suficiente para vulnerar el entorno. Rafael Velásquez, líder de Seguridad Ofensiva de SISAP, subraya que la ciberseguridad en este 2026 ya no debe entenderse como un producto instalado, sino como un proceso continuo de monitoreo y evaluación.
El impacto de ignorar estos riesgos va más allá de lo técnico, golpeando la reputación y la continuidad financiera del negocio. Anticiparse mediante el ethical hacking se ha convertido en una necesidad estratégica para evitar costos ocultos y semanas de inoperatividad, consolidando la resiliencia digital como el activo más valioso para las compañías que buscan proteger su legado y su capacidad de competir en el ecosistema digital global.
