La emblemática Mansión Guirola, situada en Las Colinas de Santa Tecla, ha recobrado su esplendor tras un proceso de restauración de ocho meses, transformándose en Cadejo Mansión.
El proyecto representa el rescate de un inmueble que permaneció años en abandono y ahora renace como un restaurante destino que combina el patrimonio arquitectónico con una experiencia sensorial contemporánea.
La intervención, liderada por la marca Cadejo, se centró en el saneamiento estructural y la conservación, respetando columnas, ventanales y la distribución original bajo un concepto denominado “neoclásico tropical”. Juan Fortín, gerente de Mercadeo, explicó que no se añadieron construcciones nuevas para preservar la esencia de la residencia.
El diseño interior integra mobiliario de época y arte moderno, recreando la atmósfera de una mansión viva con espacios como biblioteca, sala de té, bar y terrazas rodeadas de vegetación.
La propuesta gastronómica busca ser inclusiva y familiar, ofreciendo desde platos fuertes y pastas hasta opciones casuales y coctelería.
Con una capacidad para 200 personas y operando inicialmente bajo reservación, el proyecto no solo rescata un activo arquitectónico de la ciudad, sino que lo devuelve al uso público, permitiendo que los salvadoreños se apropien nuevamente de un espacio fundamental en su memoria colectiva.
