En una industria donde las tendencias cambian al ritmo de las redes sociales y la competencia ya no es solo local, sino global, liderar en retail exige visión, resiliencia y una profunda conexión con el consumidor.
Con más de 15 años de trayectoria en moda y calzado, Andrea Renderos ha construido su carrera entendiendo no solo lo que ocurre en el punto de venta, sino todo lo que sucede detrás: estrategia, producto, equipo y experiencia. Hoy, como Gerente de Ventas del canal detalle en Industrias Caricia y Lee Shoes, forma parte del liderazgo de una empresa salvadoreña con más de cinco décadas de historia.
En esta edición de Visionarios conversamos sobre evolución, legado, consumidor y el futuro de la industria textil y de calzado en El Salvador.

Trayectoria y liderazgo
ElPunteo: Andrea, llevas más de 15 años en retail. ¿Qué te atrajo de este rubro y cuál ha sido el mayor reto de liderar en él?
Andrea Renderos: Empecé hace más de 15 años, alrededor de 2009 o 2010, en una franquicia internacional de moda. Curiosamente, estudié comunicaciones, algo que podría parecer distante del retail, pero la capacidad de comunicar, entender a las personas y conectar con ellas ha sido clave en mi carrera.
Lo que primero me atrajo fue el producto. Sin embargo, lo que realmente me enamoró fue todo lo que ocurre detrás de una tienda. El cliente solo ve el escaparate, el producto o a quien le cobra en caja, pero detrás hay estrategia, conocimiento técnico, formación sobre materiales, tendencias y comportamiento del consumidor. Ese “tras bambalinas” es complejo y apasionante.
El mayor reto ha sido la velocidad del sector. El retail es dinámico y exige evolución constante: nuevas estrategias, nuevas formas de vender, adaptación a cambios económicos, sociales y digitales. Es un entorno que demanda energía, creatividad y capacidad de reacción permanente.
EP: ¿Cómo ha evolucionado tu rol hasta tu posición actual dentro de Industrias Caricia y Lee Shoes?
AR: Mi experiencia siempre ha estado ligada a moda y calzado. Hoy, como Gerente de Ventas del canal detalle, mi enfoque está en el desempeño individual de tiendas, entendiendo sus dinámicas específicas y optimizando resultados desde lo operativo hasta lo estratégico.
La evolución ha sido natural: desde aprender profundamente el producto hasta liderar equipos, desarrollar estrategias comerciales y comprender el negocio de forma integral, no solo desde la venta, sino desde la rentabilidad y la sostenibilidad.
EP: Desde tu experiencia, ¿qué habilidades son indispensables hoy para liderar en retail de moda y calzado?
AR: Primero, debe gustarte el producto. Necesitás conocerlo, entenderlo y creer en él. Si no hay convicción, es imposible transmitirla.
Segundo, la resiliencia. La pandemia transformó el consumo, las prioridades y las dinámicas de compra. Las redes sociales, la digitalización y los cambios económicos obligan a adaptarse constantemente. Liderar hoy implica saber ajustar estrategias sin perder la esencia.
Y algo fundamental: nunca olvidar el contacto humano. El retail es relación directa con el cliente. La tecnología apoya, pero la experiencia sigue siendo profundamente humana.
Sobre Industrias Caricia y Lee Shoes
EP: ¿Cómo se complementan las marcas Caricia y Lee Shoes dentro de la estrategia empresarial?
AR: Industrias Caricia es la razón social de la empresa, con 54 años de trayectoria. Lee Shoes es el nombre que el fundador, Don Guillermo Egan, le dio a las tiendas desde sus inicios.
La empresa nació con un producto muy específico: una pantufla. El nombre “Caricia” surge precisamente por la sensación de suavidad y comodidad que transmitía ese primer calzado. Con el crecimiento del catálogo y la incorporación de más proveedores, surgió la necesidad de abrir tiendas físicas, comenzando en el centro histórico de San Salvador.
Hoy contamos con múltiples marcas propias y alianzas internacionales que nos permiten atender públicos diversos: estudiantes, ejecutivos, jóvenes y adultos. Golden Tag, por ejemplo, es una de nuestras marcas más reconocidas en el segmento escolar. También fuimos los primeros en traer Converse al país. Esta diversidad fortalece nuestra propuesta y amplía nuestro alcance.
EP: ¿Qué diferencia a estas marcas en un mercado cada vez más competitivo y globalizado?
AR: Principalmente, la calidad del producto. Somos una empresa salvadoreña con estándares de producción sólidos y reconocidos. La durabilidad y la relación calidad-precio son factores que el consumidor identifica claramente.
Además, estamos evolucionando en diseño y tendencias sin descuidar esa base. El cliente busca moda, pero también valor y confianza en su compra.
Industria y mercado
EP: ¿Cómo ha cambiado el comportamiento del consumidor salvadoreño en ropa y calzado en los últimos años?
AR: La pandemia y la digitalización aceleraron cambios importantes. Hoy el consumidor está hiperconectado, recibe influencias internacionales constantes y tiene mayor acceso a tendencias globales. Las redes sociales y los influencers han transformado la forma de decidir qué comprar.
El salvadoreño es menos tradicionalista que antes. Hay mayor apertura a experimentar con tendencias y estilos. También han cambiado las prioridades: además de moda, ahora compite el gasto en experiencias, viajes y estilo de vida.
Esto nos obliga a generar mayor conexión emocional con el producto para que siga siendo relevante dentro de las decisiones de compra.
EP: ¿Qué impacto han tenido la digitalización y el comercio electrónico en este sector?
AR: La digitalización ha ampliado la competencia. Hoy no solo competimos localmente, sino con franquicias internacionales y marcas globales presentes en el país.
También ha cambiado la velocidad del mercado. Las tendencias se adoptan más rápido y el consumidor compara más. El comercio digital seguirá creciendo, pero la experiencia física sigue siendo clave, especialmente en calzado, donde el ajuste y la sensación son determinantes.
EP: En una industria tan influenciada por tendencias internacionales, ¿cómo se logra mantener identidad y competitividad local?
AR: La trayectoria es un activo valioso. Industrias Caricia tiene 54 años en el mercado, y esa reputación genera confianza.
La fidelización también es clave. Por ejemplo, con Golden Tag sucede algo muy especial: personas que usaron nuestros zapatos en el colegio ahora los compran para sus hijos. Ese vínculo emocional y familiar fortalece la identidad de marca.
Mantener calidad, coherencia y conexión con el cliente es la forma de competir frente a la globalización.
EP: Como mencionas, Industrias Caricia tiene una trayectoria importante en el país. ¿Cómo se mantiene ese legado sin dejar de evolucionar?
AR: Honrando la razón de ser de la marca: calidad, comodidad y confianza. El legado no significa quedarse estático, sino evolucionar sin perder esencia.
Se trata de innovar en diseño y estrategia, pero sin descuidar aquello por lo que el cliente nos reconoce y nos elige.
Visión y futuro
EP: Si proyectamos el sector textil y de calzado en cinco años, ¿qué transformaciones anticipas y cómo se está preparando la empresa?
AR: El comercio digital seguirá evolucionando y el consumidor será más exigente y consciente. Buscará calidad, durabilidad y coherencia en lo que compra.
Además, el país ha vivido cambios que lo posicionan como atractivo para marcas internacionales, lo que probablemente incrementará la competencia.
Nuestra preparación se centra en innovar constantemente en producto y fortalecer la fidelización. Entender qué espera el cliente y responder con calidad será determinante para mantener relevancia en un entorno más competitivo.
Trayectoria y liderazgo
ElPunteo: Andrea, llevas más de 15 años en retail. ¿Qué te atrajo de este rubro y cuál ha sido el mayor reto de liderar en él?
Andrea Renderos: Empecé hace más de 15 años, alrededor de 2009 o 2010, en una franquicia internacional de moda. Curiosamente, estudié comunicaciones, algo que podría parecer distante del retail, pero la capacidad de comunicar, entender a las personas y conectar con ellas ha sido clave en mi carrera.
Lo que primero me atrajo fue el producto. Sin embargo, lo que realmente me enamoró fue todo lo que ocurre detrás de una tienda. El cliente solo ve el escaparate, el producto o a quien le cobra en caja, pero detrás hay estrategia, conocimiento técnico, formación sobre materiales, tendencias y comportamiento del consumidor. Ese “tras bambalinas” es complejo y apasionante.
El mayor reto ha sido la velocidad del sector. El retail es dinámico y exige evolución constante: nuevas estrategias, nuevas formas de vender, adaptación a cambios económicos, sociales y digitales. Es un entorno que demanda energía, creatividad y capacidad de reacción permanente.
EP: ¿Cómo ha evolucionado tu rol hasta tu posición actual dentro de Industrias Caricia y Lee Shoes?
AR: Mi experiencia siempre ha estado ligada a moda y calzado. Hoy, como Gerente de Ventas del canal detalle, mi enfoque está en el desempeño individual de tiendas, entendiendo sus dinámicas específicas y optimizando resultados desde lo operativo hasta lo estratégico.
La evolución ha sido natural: desde aprender profundamente el producto hasta liderar equipos, desarrollar estrategias comerciales y comprender el negocio de forma integral, no solo desde la venta, sino desde la rentabilidad y la sostenibilidad.
EP: Desde tu experiencia, ¿qué habilidades son indispensables hoy para liderar en retail de moda y calzado?
AR: Primero, debe gustarte el producto. Necesitás conocerlo, entenderlo y creer en él. Si no hay convicción, es imposible transmitirla.
Segundo, la resiliencia. La pandemia transformó el consumo, las prioridades y las dinámicas de compra. Las redes sociales, la digitalización y los cambios económicos obligan a adaptarse constantemente. Liderar hoy implica saber ajustar estrategias sin perder la esencia.
Y algo fundamental: nunca olvidar el contacto humano. El retail es relación directa con el cliente. La tecnología apoya, pero la experiencia sigue siendo profundamente humana.
Sobre Industrias Caricia y Lee Shoes
EP: ¿Cómo se complementan las marcas Caricia y Lee Shoes dentro de la estrategia empresarial?
AR: Industrias Caricia es la razón social de la empresa, con 54 años de trayectoria. Lee Shoes es el nombre que el fundador, Don Guillermo Egan, le dio a las tiendas desde sus inicios.
La empresa nació con un producto muy específico: una pantufla. El nombre “Caricia” surge precisamente por la sensación de suavidad y comodidad que transmitía ese primer calzado. Con el crecimiento del catálogo y la incorporación de más proveedores, surgió la necesidad de abrir tiendas físicas, comenzando en el centro histórico de San Salvador.
Hoy contamos con múltiples marcas propias y alianzas internacionales que nos permiten atender públicos diversos: estudiantes, ejecutivos, jóvenes y adultos. Golden Tag, por ejemplo, es una de nuestras marcas más reconocidas en el segmento escolar. También fuimos los primeros en traer Converse al país. Esta diversidad fortalece nuestra propuesta y amplía nuestro alcance.
EP: ¿Qué diferencia a estas marcas en un mercado cada vez más competitivo y globalizado?
AR: Principalmente, la calidad del producto. Somos una empresa salvadoreña con estándares de producción sólidos y reconocidos. La durabilidad y la relación calidad-precio son factores que el consumidor identifica claramente.
Además, estamos evolucionando en diseño y tendencias sin descuidar esa base. El cliente busca moda, pero también valor y confianza en su compra.
Industria y mercado
EP: ¿Cómo ha cambiado el comportamiento del consumidor salvadoreño en ropa y calzado en los últimos años?
AR: La pandemia y la digitalización aceleraron cambios importantes. Hoy el consumidor está hiperconectado, recibe influencias internacionales constantes y tiene mayor acceso a tendencias globales. Las redes sociales y los influencers han transformado la forma de decidir qué comprar.
El salvadoreño es menos tradicionalista que antes. Hay mayor apertura a experimentar con tendencias y estilos. También han cambiado las prioridades: además de moda, ahora compite el gasto en experiencias, viajes y estilo de vida.
Esto nos obliga a generar mayor conexión emocional con el producto para que siga siendo relevante dentro de las decisiones de compra.
EP: ¿Qué impacto han tenido la digitalización y el comercio electrónico en este sector?
AR: La digitalización ha ampliado la competencia. Hoy no solo competimos localmente, sino con franquicias internacionales y marcas globales presentes en el país.
También ha cambiado la velocidad del mercado. Las tendencias se adoptan más rápido y el consumidor compara más. El comercio digital seguirá creciendo, pero la experiencia física sigue siendo clave, especialmente en calzado, donde el ajuste y la sensación son determinantes.
EP: En una industria tan influenciada por tendencias internacionales, ¿cómo se logra mantener identidad y competitividad local?
AR: La trayectoria es un activo valioso. Industrias Caricia tiene 54 años en el mercado, y esa reputación genera confianza.
La fidelización también es clave. Por ejemplo, con Golden Tag sucede algo muy especial: personas que usaron nuestros zapatos en el colegio ahora los compran para sus hijos. Ese vínculo emocional y familiar fortalece la identidad de marca.
Mantener calidad, coherencia y conexión con el cliente es la forma de competir frente a la globalización.
EP: Como mencionas, Industrias Caricia tiene una trayectoria importante en el país. ¿Cómo se mantiene ese legado sin dejar de evolucionar?
AR: Honrando la razón de ser de la marca: calidad, comodidad y confianza. El legado no significa quedarse estático, sino evolucionar sin perder esencia.
Se trata de innovar en diseño y estrategia, pero sin descuidar aquello por lo que el cliente nos reconoce y nos elige.
Visión y futuro
EP: Si proyectamos el sector textil y de calzado en cinco años, ¿qué transformaciones anticipas y cómo se está preparando la empresa?
AR: El comercio digital seguirá evolucionando y el consumidor será más exigente y consciente. Buscará calidad, durabilidad y coherencia en lo que compra.
Además, el país ha vivido cambios que lo posicionan como atractivo para marcas internacionales, lo que probablemente incrementará la competencia.
Nuestra preparación se centra en innovar constantemente en producto y fortalecer la fidelización. Entender qué espera el cliente y responder con calidad será determinante para mantener relevancia en un entorno más competitivo.
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La industria cambia, el consumidor evoluciona y la competencia crece. Pero hay elementos que permanecen: la calidad, la confianza y la capacidad de adaptarse sin perder identidad.
Para Andrea Renderos, el futuro del retail no se trata solo de vender más, sino de entender mejor. De escuchar al cliente, innovar con intención y sostener un legado que ha acompañado a generaciones.
En un mercado cada vez más dinámico, la verdadera ventaja competitiva no está únicamente en la tendencia del momento, sino en la consistencia de una marca que sabe quién es y hacia dónde va.
Porque al final, más allá del producto, lo que permanece es la conexión. Y esa, cuando se construye bien, trasciende generaciones.
