En esta edición de Visionarios conversamos con Reyna Mejía, Directora de Ventas de Avianca para México, Centroamérica y el Caribe. Desde una mirada estratégica y cercana, Reyna comparte sobre liderazgo en contextos de cambio, el rol de las alianzas en una industria altamente regulada y los desafíos de construir una aviación más accesible, inclusiva y sostenible para la región.
Desde su experiencia de más de dos décadas en la industria aérea, Reyna comparte una mirada estratégica que pone a las personas en el centro: tanto a los equipos que hacen posible la operación, como a los viajeros que conectan a América Latina con el mundo.
Avianca, una de las aerolíneas más grandes de Latinoamérica, ha logrado consolidar una red de conectividad sin precedentes, adaptándose a las realidades de cada mercado, fortaleciendo alianzas clave y apostando por un modelo que pone a las personas en el centro: tanto a quienes vuelan, como a quienes hacen posible cada operación.

ElPunteo: Desde su experiencia, ¿cuáles han sido los retos para construir liderazgo dentro de una organización grande y en constante cambio como Avianca?
Reyna Mejía: A lo largo de mi carrera, uno de los aprendizajes más importantes ha sido entender que liderar en una industria tan dinámica como la aviación implica adaptarse, evolucionar y guiar a otros en medio de la transformación.
Cuando el entorno se mueve rápido, el equipo necesita sentir que hay una dirección firme y un propósito compartido. A eso se suma el desafío de conectar a equipos diversos y distribuidos en distintos países, asegurando que todos rememos hacia la misma visión, respetando las realidades locales.
También ha sido un reto importante acompañar a las personas en procesos de transformación, equilibrando la exigencia por resultados con la empatía necesaria para que cada uno encuentre su lugar en una Avianca que evoluciona continuamente. Y, por supuesto, mantenerse vigente: en esta industria, el liderazgo requiere aprender de manera permanente y promover esa mentalidad en los equipos.
En resumen, liderar aquí implica adaptarse, comunicar con transparencia y poner a las personas en el centro, incluso en los momentos de mayor cambio.
EP: ¿Cómo ha evolucionado su forma de liderar a lo largo de tu carrera y qué aprendizajes han sido determinantes en ese proceso?
RM: Uno de los aprendizajes más transformadores de mi carrera ha sido entender el poder de la flexibilidad y la adaptación. Vivimos en un mundo que avanza a una velocidad extraordinaria, donde la tecnología redefine industrias completas y nos invita, o nos exige, a evolucionar con ella.
Inicié mi camino profesional en la aviación hace más de 20 años y he visto crecer y evolucionar esta industria a pasos agigantados. El panorama en el que estamos hoy es un panorama completamente distinto al que me vio dar mis primeros pasos. Ese contraste no solo me retó, sino que también avivó mi convicción de que cada cambio es una oportunidad para crecer.
Hoy, mientras la inteligencia artificial transforma nuestra manera de trabajar y de generar valor, todos vivimos un momento decisivo. Estamos llamados a reinventarnos, a expandir nuestras capacidades y a elevar nuestro impacto dentro de las organizaciones.
En este viaje, una de mis mayores fortalezas ha sido abrazar el cambio sin miedo, con curiosidad y con la certeza de que adaptarse no es renunciar: es abrir espacio para nuevas posibilidades.
EP: En industrias y esferas tradicionalmente dominadas por hombres, ¿qué condiciones cree que ayudan a que más mujeres puedan acceder a espacios de toma de decisión?
RM: Algo importante es crear los espacios para que las mujeres tengan cada vez más oportunidades para introducirse en la industria. En el caso de Avianca, por ejemplo, el 41% de la población son mujeres, además, estas ocupan el 48% de posiciones de liderazgo en la empresa y tenemos a más de 150 pilotos mujeres surcando los cielos. Gracias a esto, este año, por primera vez recibimos la Certificación Aequales, que nos acredita como la única aerolínea en América Latina en alcanzar este reconocimiento por nuestras políticas, procesos y acciones a favor de la equidad e inclusión.
EP: Avianca opera en distintos mercados de la región con realidades muy diversas. ¿Cómo se logra un modelo de negocio que sea consistente y, al mismo tiempo, adaptable a cada país?
RM: En Avianca nos pusimos una meta clara: ser una aerolínea donde todos puedan volar y donde el cliente tenga el poder de elegir cómo quiere viajar. El año pasado consolidamos la red de rutas más extensa de nuestros 106 años de historia y, hoy por hoy, tenemos una de las operaciones aéreas más grandes de América Latina con más de 155 rutas, más de 700 vuelos diarios y una flota de 140 aviones que conectan con más de 80 destinos en más de 25 países de América y Europa. Esto no sería posible si no pusiéramos a nuestros viajeros en el centro de todo lo que hacemos, y por esa razón, también el año pasado anunciamos una inversión de más de 800 millones de dólares destinados a mejorar la experiencia de nuestros usuarios y fortalecer nuestra flota.
EP: ¿Qué rol juegan hoy las alianzas estratégicas (con otros actores de la industria o con gobiernos) en el crecimiento y posicionamiento regional de una empresa tan grande como Avianca?
RM: La coordinación estrecha con las autoridades, en especial las entidades aeronáuticas, migratorias, aduaneras y aeroportuarias resulta indispensable para el crecimiento no solo de Avianca, sino de todo el sector aeronáutico. De este trabajo articulado depende también la experiencia que le damos a los pasajeros con chequeos migratorios y de seguridad más ágiles, marcos regulatorios e infraestructura que nos permita poner más capacidad en los mercados y la capacidad de trabajar juntos para brindar una operación ágil y eficiente a los clientes en los diferentes mercados en los que tenemos presencia.
EP: Después de todo lo que hemos conversado, ¿qué tema siente que hoy debería estar más presente en la conversación sobre el futuro de la aviación en la región?
RM: La aviación es una industria vital, ya que por medio de ella podemos impulsar el turismo, los negocios y el desarrollo de nuestros países. Por ello, es importante que tanto las empresas, organismos regulatorios y sectores que participan en esta cadena de valor nos unamos para seguir brindando más opciones de conectividad, inversión en infraestructura y tecnología que nos permita crecer y que estas opciones de conectividad sean sostenibles, minimizando el impacto ambiental que generan. Además, otro tema importante sobre la mesa es cómo hacemos cada vez más accesible y democrático el acceso a los viajes en avión, para que estos pasen de ser un lujo a un producto al alcance de todos.
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La conversación con Reyna Mejía deja claro que el futuro de la aviación en América Latina se construye con visión, colaboración y liderazgo consciente. En una industria que conecta economías, culturas y oportunidades, el verdadero desafío está en crecer de forma sostenible, hacer la conectividad más accesible y seguir elevando la experiencia de quienes confían en volar.
Avianca, con más de un siglo de historia, muestra que transformarse no es perder identidad: por el contrario, transformarse es evolucionar para seguir siendo un actor clave en el desarrollo de la región y en la forma en que las personas se conectan con el mundo.
